De esta ultima novillada, podemos empezar diciendo que los novillos fueron malos, difíciles de manejar por sueltos y descastados.
Lo cual no quita que no se les deba hacer las cosas bien por parte de los subalternos y los novilleros.
Si son novillos sin picar, la lógica manda bajarles las manos desde muy al principio con capote y muleta para tratar de pararlos, de fijarlos y de sustituir un poco a la puya que es una herramienta casi imprescindible si queremos medir y fijar los toros.
Pero si en su lugar le damos trapazos por parte de la cuadrilla y el novillero piensa que es el ultimo novillo de su vida y empieza de inmediato a querer torear , lo que suele ocurrir es lo de hoy y es que los novillos salen sueltos, loquitos, no repiten, y van a más peor todavía.
(Exceptúo lo hecho por Alfonso Robles que sí se hizo poco a poco con lo que “había de novillo” demostrando muy buenas maneras de torero)
También demostró maneras y gusto David Oliva en la primera y Juan Carlos Cabello en la segunda, pero claro está, sitio no había para todos.
Es mi opinión que se debería hacer una cuarta novillada con 6 finalistas y por ultimo quizás un mano a mano con los dos triunfadores.
De todas formas mucha suerte para todos.
Paco Diaz |