Esta tarde se ha sentido claramente el peso que
jornadas anteriores han tenido sobre el escalafón.
Se ha puesto el listón por las nubes a
cargo de los Talavantes, Morantes, Castella, El Cid, etc y entonces
cual es el lugar de estos jóvenes espadas, ya muy conocidos,
y candidatos los dos en su juventud, a la renovación esta
misma temporada.
Con plomo en el ánimo salieron y con el mismo se fueron.
Sin embargo Perera no se vino abajo, luchó por un sitio
y seguro que lo va a pelear allá donde vaya.
Plomo también en los toros del Ventorrilo, encaste con
el mismo carrerón cuesta abajo que sus hermanos de Juan
Pedro Domecq. Les quitaron el picante para volverlos dulces y
artistas y ahora vamos a ver como arreglan el guiso.
Fue una corrida para olvidar, pero hay que pensar
que en farolillos también hay que animar el cotarro, para
que los visitantes de paso en corridas de diversión, se
enganchen y se conviertan en asiduos del verano.