Siempre ocurre algo que nos impide redondear las novilladas.
El año pasado la novillada del maestro Ortega Cano fué
un desastre y hoy nos temíamos lo peor, sin embargo no
fue así. Buena presentación del ganado y un comportamiento
superior en tres de ellos, uno más bueno, y dos malos.
Buen balance para una novillada, firmáramos para que
siempre fuera así.
Daniel Luque hace tiempo que tiene toda la solvencia y oficio
adquirido para hacerse matador de toros, ha dilatado un poco
la alternativa pero parece que ya está muy cercana.
Hoy tuvo un excelente primer novillo y por aquello de abrir
plaza y un tanto de frialdad por su parte no le cortó
las dos orejas a un novillo de categoría. Lo mató
como el acostumbra o sea muy bien pero ya digo solo cortó
una oreja que debieron ser dos si le hubiese dado un poco más
de chispa al asunto. El segundo suyo también fue bueno,
empezó arreando de manso y tratando de irse a chiqueros
pero Daniel le plantó cara y el novillo embistió
con nobleza, aquí sí que Dani puso todo de su
parte y estos fueron los momentos más vibrantes de toda
la tarde. Y ahora no, en este falló con la espada y el
descabello y perdió una oreja segura.
Alejandro Parralo tuvo los dos mejores novillos de la tarde
y solo consiguió el silencio del respetable. No es que
este chaval esté solamente muy verde en el oficio, es
que no se le ve buena hechura en los lances, y en una figura
un poco pasada de kilos. Por lo tanto, poco puede lucirse le
salga el ganado que sea. Si hoy le tocan los dos de Fuentes
se hubiese visto con problemas.
Venir a Sevilla a quemar una oportunidad como sea, sin estar
suficientemente preparado, es robarse el tiempo a si mismo y
a los aficionados, sobre todo si le tocan novillos como los
de hoy.
Salvador Fuentes completaba el día de
hoy, pero la mala suerte se cebó con el, en formas de
los dos peores novillos, sobre todo su segundo un manso descastado
y por lo tanto peligroso. Los lidió lo mejor que se podía
hacer y creo recordar que hubo palmas en su actuación.
Siempre ocurre algo, cuando no es esto es lo otro, pero no
vemos apenas orejas en las novilladas y no digamos salidas a
hombros.