Esperando cualquier triste momento.
Con novilleros sin experiencia, porque la experiencia cuesta dinero, y con novillos de Gabriel Rojas, otrora ganadería de postin y que actualmente ya son pasto de matadero, no se puede esperar mas que desilusión y percances, pero ojo percances que son la fuente subterránea que alimenta el toreo.
Otras tardes decimos como siempre, novillos con pocas fuerzas, poca raza brava en las venas, poca clase en la embestida pero nobles, porque se puede ser todo eso y ser noble en el sentido de no engañar o ir al cuerpo del torero.
Hoy la canción es que además de lo anterior eran inciertos y de imprevisibles intenciones.
El primero de Nuno un canallita avisado que hizo sudar al personal, nada pudo hacer alguien con voluntad y un cierto valor, pero con solo 2 novilladas este año en su haber.
El segundo de la tarde para Martín Núñez (5 novilladas) mas de lo mismo, en este caso Martín traía una cuadrilla muy competente, Casanova, Alba y Alarcón además de dos picadores con licencia para matar.
Y en llegando el tercero y la cogida de Espaliu, (3 novilladas) la tarde se desmadra y los papeles de unos y otros se pierden. No tengo recuerdos concretos mas que del desmadre en el cada cual anda por su lado y ocurre lo peor en el quinto: Jesús Márquez se despista en el embroque y queda a distancia de los pitones recibiendo una cornada seca y certera que le parte la femoral. Momentos terribles, momentos que se repiten últimamente con frecuencia en esta plaza.
La Fiesta continua, vendrán tardes mejores y aún peores, pero los heridos de hoy son los estandartes de la emoción de mañana.
Paco Diaz |